Evangelio del Domingo, XI DTO

Tu_fe_te_ha_salvado_19

 

EVANGELIO DEL DOMINGO                       S. Lucas 7, 36-50:

En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: —<(Si éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora.» Jesús tomó la palabra y le dijo: —«Simón, tengo algo que decirte.» El respondió: —«Dímelo, maestro.» Jesús le dijo: —«Un prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?» Simón contestó: —«Supongo que aquel a quien le perdonó más.» Jesús le dijo: —«Has juzgado rectamente.» Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: —«¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama.» Y a ella le dijo: —((Tus pecados están perdonados.» Los demás convidados empezaron a decir entre sí: —«¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?» Pero Jesús dijo a la mujer: — «Tu fe te ha salvado, vete en paz.»

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