Los Santos de la semana, IV Domingo de Cuaresma

San Ludgero de Münster, Obispo-26 Marzo. Abogado contra la sequía, las malas cosechas y las epidemias. San Ludgero, primer obispo de Münster, nació hacia el 745 en Frisia. En ese tiempo el cristianismo superó las fronteras del imperio romano. En esta obra misionera, encontramos a san Ludgero, discípulo de san Gregorio y de Alcuino de York. El emperador Carlomagno  impuso el bautismo a todos los soldados vencidos; hubo revueltas y San Ludgero tuvo que huir. El rechazo del bautismo y el incumplimiento del ayuno cuaresmal se castigaban con la muerte; este régimen de terror, hacía odioso al cristianismo, que sin embargo, floreció, gracias a los predicadores del evangelio, como san Ludgero. El emperador, quiso nombrarle obispo más el santo lo rechazó. Pero sí aceptó su tarea de misionero. En el año 795 Ludgero erigió en Sajonia un monasterio, alrededor del cual surgió la ciudad actual de Münster (en alemán Münster quiere decir monasterio).  Fundó el monasterio benedictino de Werden en donde después fue sepultado. Murió el 26 de marzo del 809 e inmediatamente fue venerado como santo. Su tumba en Werden sigue siendo meta de peregrinaciones.

 

San Juan Clímaco, Abad- 30 de Marzo. El sobrenombre de Clímaco viene del célebre tratado de ascética escrito por Juan, “La Escalera del Paraíso” (del griego clímax, que quiere decir escalera). Juan nació en Palestina. Siendo niño, se retiró a un monasterio del Sinaí. Allí vivió 19 años bajo la guía de un santo anciano, llamado Martirio. Su única riqueza eran los libros de la Sagrada Escritura y las obras de los Padres de la Iglesia. San Gregorio Magno y sus escritos influyeron sobre la doctrina ascética del anacoreta del Sinaí. El santo anacoreta tenía sesenta años cuando escribió  sus  meditaciones sobre la práctica de las virtudes cristianas. Su Escala del Paraiso tiene tres escalones, es decir, treinta capítulos que corresponden a los años de la vida de Jesús, y desarrolla en tres partes el camino o progreso del alma hacia la perfección, partiendo de la renuncia al mundo para llegar, mediante la lucha contra los vicios y la adquisición de las virtudes, a la cima de la perfección interior, que es la unión con Dios por medio de la caridad.

 

Beata Juana de Toulouse, Virgen-31 de MarzoSu culto fue confirmado en 1895 por el Papa León XIII. A principios de 1240, los Hermanos Carmelitas de Palestina se establecieron en Toulouse. Veinticinco años después, cuando San Simón Stock cruzó Toulouse camino de Burdeos, se le aproximó una mujer llamada Juana, la cual le suplicó que la admitiera en su orden. El prior Juan la admitió, la cubrió con el hábito carmelita y le permitió hacer el voto de perpetua castidad. Juana fue venerada, como la fundadora de las terciarias. Combinaba la penitencia con el amor, privándose de las cosas necesarias de la vida para ayudar a los pobres y enfermos. La Beata Juana fue sepultada en la iglesia de los carmelitas de Toulouse en 1286 y a su tumba acudían todos aquellos que buscaban su intercesión. Fue venerada durante 600 años y su cuerpo fue custodiado como reliquia, especialmente en 1805, cuando un pequeño libro de oraciones manuscrito fue encontrado a su lado.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *