Los Santos de la semana VI domingo de pascua

Collage santos SemanaVI D_pascual (Copiar)

 

Atanasio—2 Mayo. Nació en Alejandría, Egipto, en 296, de padres cristianos y fue educado bajo la influencia del obispo Alejandro. En 319 se convirtió en diácono y más tarde fue obispo de Alejandría, sucediendo a su maestro Alejandro. Su episcopado duró 46 años. Era un ferviente defensor de la Trinidad en oposición al arrianismo. Teólogo cristiano de renombre, sus escritos fueron bien vistos por todos los Padres de la Iglesia en el este y el oeste. Atanasio se cuenta como uno de los 4 grandes doctores de la Iglesia Oriental Católica, en la Iglesia ortodoxa oriental se le da el título de “Padre de la Ortodoxia”. Murió el 2 de mayo del 373 en Alejandría.

 

Santos Felipe y Santiago – 3 Mayo.  Santiago el Menor fue el autor de la primera Epístola Católica. No debe ser confundido con Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo y hermano de Juan. Según la tradición fue el primer obispo de Jerusalén y asistió al consejo de allí alrededor del año 50. S. Pablo dice que él estaba presente en la resurrección y era un “pilar de la Iglesia”, a quien consultó sobre el Evangelio. Fue martirizado por su fe en el año 62, y se le había dado el nombre de “Santiago el Justo”. Felipe nació en Betsaida como Pedro y Andrés, y fue probablemente uno de los primeros seguidores de Juan Bautista. En el Evangelio de S. Juan, Felipe estuvo presente en el milagro de los panes y los peces, y se le menciona como uno de los discípulos en Pentecostés. Juan afirma también que Felipe presentó a Jesús a Natanael. Tras la muerte de Cristo se cree que Felipe predicó en Grecia y Frigia y murió en Hierápolis alrededor del  año 80, mártir crucificado boca abajo bajo el gobierno del emperador Diocleciano. Sus reliquias están en la basílica de los 12 Apóstoles en Roma.

 

Beata María Catalina de S. Agustín – 8 mayo.  Nació en Normandía en 1632. Durante la infancia, comenzó a desarrollar una gran preocupación por los enfermos y los necesitados. En 1644 entra en el Monasterio de las Canonesas de San Agustín de la Misericordia de Jesús. En 1648, con sólo 16 años de edad viajó a Quebec en Canadá para ayudar a los canonesas de la Misericordia que habían fundado el “Hotel Dieu” allí para ayudar a los nuevos colonos. Asistió a los enfermos no sólo cuidando sus heridas físicas, sino sus necesidades espirituales acercándolos a Dios. Durante nueve años ocupó el cargo de jefe del tesoro del monasterio y como maestra de novicias. Era conocida por su paciencia y disposición amable. Murió en el hospital que ayudó a ejecutar en el año 1668 a los 36 años. El Papa Juan Pablo II la beatificó el 11 de abril de 1989.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *