Semblanza D. Manuel Reina Fernández

En la comarca de la Sierra Sur, cerca de la campiña sevillana, hace ahora 80 años que nació en Estepa un amigo: Manuel Reina Fernández.

Muy joven se vino a Marbella, siendo la cara amable, el que acogía con esmero y profesionalidad a aquellos turistas que empezaban a desembarcar en nuestro pueblo y continuó con esta tarea hasta su jubilación, siendo reconocido por ello como mejor empleado de hostelería en una gala de los Hoteleros de la Costa del Sol hará unos 17 años….

aquello de “Lo que hicierais con uno de estos pequeños, a Mí me lo hacéis…”

Así Manolo comenzó con Cursillos de Cristiandad, actividad que tanto fruto ha dado de personas comprometidas.

Completó los Encuentros para el Pueblo de Dios, iniciativa del entonces obispo don Ramón Buxarrais, que nos enseñó a trabajar el método de revisión de vida (Ver, Juzgar, Actuar) y en ese actuar impulsó junto a otros Horizonte, dedicado a la prevención y atención a drogodependientes, tremenda lacra de los años ‘80, y que sigue funcionando junto con Proyecto Hombre.

Su vida de fe, de oración, de celebración…, siempre le ha impulsado a trabajar por los más desfavorecidos: en Cáritas haciendo múltiples tareas, una de las últimas atendiendo la Casa de Acogida Virgen Madre.

En nuestra parroquia ha sido y es un pilar fundamental: tanto que casi forma parte del paisaje; aquí se consolidó, se formó en las reuniones semanales, desde aquí realizó los cursos de le Escuela de Agentes de Pastoral (ahora Escuela Teológica).

Su colaboración en Liturgia ha sido más que fundamental: antes de la celebraciones con la preparación de los altares y los adornos florales, incluso del Belén; durante la celebración siendo lector y habiendo sido nombrado Ministro extraordinario de Comunión en la primera remesa que autorizó el Sr. Obispo Dorado para Marbella.

Muchas cosas se quedan en el tintero, pero lo fundamental es el cariño que te Tenemos y el ejemplo de entrega a los demás fruto de tu fe y tu compromiso eclesial y ejemplar.

Se casó con Carmelita Ramos y tuvieron dos maravillosos hijos: Inmaculada y Pablo.

Tanto Carmelita como Manolo fueron artífices y testigos de la revolución y evolución pastoral de la Iglesia en Marbella desde principios de los años ‘70 o finales de los ‘60, no estoy segura: Personas de fe arraigada que testimonian con su vida.

Un abrazo, Manolo. ¡Qué grande eres!

Encarnita Moreno

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